Medición y análisis
Humedad y moho
Introducción
Riesgo de moho en interiores
Una de cada tres personas reacciona con alergia al moho Convivir con colonias de moho pone en riesgo a todo el mundo, especialmente a los ancianos, a los niños pequeños y a los enfermos. Y es la humedad crónica la que favorece el crecimiento de mohos y bacterias. Personas con antecedentes de problemas respiratorios corren un riesgo enorme de sufrir patologías. Por tanto, controlar el moho reduce los síntomas y el deterioro gradual de la salud de los habitantes, evita la degradación de los materiales y previene daños estructurales sobre la vivienda.
El enfoque bioconstructivo prioriza evitar condensaciones, reparar filtraciones y mantener 40-60% de humedad relativa. La intervención debe eliminar la causa, retirar los materiales dañados y verificar con muestreo post‑obra la eficacia de la intervención.
1) Fuentes
Fuentes de contaminación
- Filtraciones (cubiertas, fachadas, encuentros), capilaridad y fugas.
- Condensaciones por puentes térmicos o ventilación deficiente.
- Secado lento de incidentes por inundaciones o derrames.
- Los mohos Alternaria y Cladosporium desencadenan reacciones alérgicas como asma o fiebre del heno. Stachybotrys, Aspergillus y Penicillium están asociados con numerosos efectos negativos.
2) Salud
Afecciones en la salud
Agravamiento de asma y rinitis, tos persistente, irritación ocular/cutánea, mayor susceptibilidad a infecciones en personas vulnerables, inflamación y disconfort por olor a moho. Los posibles efectos negativos para la salud incluyen un aumento de los síntomas como las sibilancias crónicas e irritación, y otras afecciones respiratorias.
3) Servicios
Servicios de medición, análisis y mejoras
Medición y análisis: inspección con termografía y sondas, registro de humedad relativa y temperatura, muestreo de esporas en el aire o en superficies e identificación de géneros y especies en laboratorios acreditados, diagnóstico de las causas por condensación, filtración o capilaridad.
Remediación: corrección en origen (impermeabilización, sellados, drenajes, VMC), retirada y limpieza técnica de materiales afectados y secado controlado. Desinfección con fungicidas libres de tóxicos mediante nebulización de espacios. Difusión de probióticos por las superficies y verificación con muestreo de control.